Connect with us

CESAR DUVERNAY

Rosario Espinal: El Gobierno jugando con fuego

ROSARIO-ESPINALEl Gobierno dominicano juega con fuego con la migración haitiana. Es un tema de trascendencia nacional e internacional que no puede por siempre tergiversarse.

Primero, durante sus 13 años de gobierno, el PLD ha mantenido el mismísimo tollo migratorio que otros gobiernos. Este tollo se fundamenta en el tráfico ilegal humano para beneficio gubernamental y empresarial. Se sabe muy bien que la pobreza y la inestabilidad en Haití generan un caudal de obreros en miseria que desean emigrar, y al Gobierno dominicano nunca le ha interesado controlar eficazmente la frontera. Ahí comienza el fuego.

Segundo, esos inmigrantes han sido empleados masivamente por los empresarios dominicanos en la agricultura y la construcción, y por el mismísimo gobierno en sus obras públicas, ya que los haitianos realizan los trabajos más duros en las condiciones más precarias. El Nueva York chiquito de Leonel Fernández tiene sello haitiano. ¿Con qué cara puede entonces el Gobierno dominicano hacerse víctima de la avalancha migratoria, si ha permitido la entrada indiscriminada de trabajadores haitianos y los ha empleado? Ojo, no fueron las ONG ni los organismos internacionales que los trajeron ni emplearon. Por tanto, no son ellos los responsables del incendio.

Tercero, los braceros que trajeron Trujillo y Balaguer tienen muchos años en República Dominicana. Procrearon hijos, nietos y bisnietos que se criaron como dominicanos y muchos no han sido oficialmente declarados. Según la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes (ENI) 2012, hay actualmente unos 500 mil haitianos y 200 mil descendientes, y según la Junta Central Electoral sólo unos 36 mil en el registro civil. Es un grupo humano muy grande que se multiplica en pueblos y campos. La Sentencia TC 168/13 ha declarado a todos esos descendientes como no-dominicanos, e igual hizo la Suprema Corte en 2005. Si no son dominicanos quedarán silentes en la ilegalidad, acumulando pobreza y resentimientos por generaciones. Más leña al fuego.

Cuarto, un sector beligerante del Gobierno se dedica activamente a azuzar la población con un fanatismo seudo-nacionalista, y llaman traidores a todo el que cuestione su parecer o proceder, algo propio de la ideología totalitaria que desde el poder divide la sociedad en buenos y malos para ejercer su dominio al máximo. Creen que con kerosene apagarán el fuego.

Desde 1996, el PLD echó su suerte con los sectores más conservadores de la sociedad dominicana. Los que siempre se han opuesto a los derechos humanos y a la justicia social. Al abrazarlos, el PLD se hizo artífice de sus causas. Los réditos son claros: 13 años en el poder con todos los beneficios acumulados. Como no hay oposición crítica partidaria, aumentan los riesgos de caer en un fanatismo ideológico expresado en leyes y políticas públicas que tiene como uno de sus objetivos (no el único) negar derechos a los descendientes de inmigrantes haitianos.

Nadie en República Dominicana, fuera del Gobierno y los empresarios explotadores, desea un tollo migratorio como el existente. Las voces críticas de la Sentencia TC 168/13 no buscamos la haitianización del país, sino leyes justas que reconozcan los derechos de los descendientes de inmigrantes indocumentados, a quienes la vida les deparó haber nacido y crecido en territorio dominicano. ¿Qué interés tan visceral mueve el Gobierno a excluirlos de la nacionalidad si nacieron y se criaron en República Dominicana? Escoja usted la respuesta.

El derecho soberano de todo país a establecer los criterios de nacionalidad no es un derecho soberano a arruinar vidas y esperanzas. Por el bien y la soberanía de la República Dominicana, el Gobierno no debe seguir jugando con fuego con la migración haitiana.

Use Facebook to Comment on this Post

Advertisement

CESAR DUVERNAY

Declaración mentida. Por César Duvernay

Por César Duvernay

Complace y a la vez preocupa las situaciones que se han dado en torno a la entrega de las decla­raciones juradas de patrimo­nio por parte de las salientes y las entrantes autoridades públicas del país. Salvo justificadas excepciones, el país ha reaccionado sorprendido ante algunas ci­fras que simplemente no cuadran. Por un lado figuras con fortunas insuficientes para lo que ha sido su vida pública y por el otro, gente que reportan unos números astronó­micos sin haber sido agraciados de ningún sorteo de las diferentes loterías.

Hacer cumplir la Ley 311-14 sobre Declara­ción Jurada de Bienes ha sido un constante do­lor de cabeza para la nación que cada cuatro años observa la reticencia de algunos, que pese a todo tipo de advertencias, intentan -con éxito- burlar la norma, no reportando, o presentando expedientes amañados ya sea por sobre, o sub­valuación.

Si, asimismo. Personas que dicen tener más de lo que tienen, quizás proyectando con lo que piensan salir al termino de sus funciones (…), y otros que, acostumbrados a decir que tenían poco, ya no saben cómo justificar lo que en ver­dad poseen. Escenarios amañados que deben ser clarificados so pena de sanciones como co­rrectamente advirtiera la Procuradora General de la República, Miriam Germán, pero que en­cuentran su principal escollo precisamente en la entidad que debe hacer esas comprobaciones.

Y es que históricamente la Cámara Cuentas, responsable de ese proceso, nunca ha encontra­do ninguna irregularidad en este tipo de casos. Realidad que hace difícil suponer que ahora, te­niendo que evaluar al funcionariado del poder político que la instaló y con el nuevo que busca congraciarse, lo vaya a hacer.

Use Facebook to Comment on this Post

Continue Reading

CESAR DUVERNAY

EN LA RUTA: Botín

Por César Duvernay

La visita del presidente Luis Abinader a Santiago de los Caballeros fue todo un éxito. Su agenda, compactada por encuentros y supervisiones, trajo im­portantes iniciativas dentro de las que se destacan la construcción de una carretera para unir esa provincia con la de Puerto Plata, así co­mo la reparación de más de 30,000 viviendas. Sin embargo, y pese a todo lo hecho y anunciado, sus palabras acerca de que el Estado no era un botín y que él era presidente de todos los dominicanos, reseñadas como una advertencia para los perre­meístas, dominaron el escenario noticioso.

Dado que la principal base de sustentación de un gobierno es su partido, el pronunciamiento del mandatario fue tomado por algunos como un desdeño a la militancia que lo catapultó al Poder y que ahora presiona por un espacio en la adminis­tración pública. Sin embargo, lo externado por Abinader no fue así. En ningún momento el presi­dente se opone a que sus correligionarios formen parte de la planilla estatal, y está claro en quienes deben tener la prioridad, solo que entiende que esas incorporaciones deben hacerse de manera ordenada y sensata. “El que quiera servir el país, lo va a hacer donde esté capacitado para servir al país, y donde pueda hacer un buen servicio, pero todo eso de manera organizada”, enfatizó el go­bernante al afirmar que el Estado no era un botín al que se le abalanza en turba.

El oficialismo sacó más de dos millones de vo­tos y no podrán caber todos en una nómina de 800,000 plazas, por tanto el llamado es a la pa­ciencia. Aunque también hay que comprender lo duro que debe ser estar fuera y ver a gente que operaron en contra en los puestos.

Use Facebook to Comment on this Post

Continue Reading

ENCUESTA LIBRE

Sorry, there are no polls available at the moment.

Facebook

Twitter #Dominicanos

Advertisement

Trending