Connect with us

OPINIONES

El PRD, Miguel Vargas y 2020 Por Fernando Peña

El PRD, Miguel Vargas y 2020
Por Fernando Peña

Ha sido un acto de sinceridad y valentía política las declaraciones del presidente del PRD y Canciller de la Republica, Miguel Vargas, al postear a través de su cuenta de Twitter:
“El Partido Revolucionario Dominicano @miprd se prepara para participar en las próximas elecciones con candidaturas propias en lo Congresual, Municipal y Presidencial”.
A Miguel Vargas le ha tocado liderar el PRD en la peor crisis y circunstancias.
A base de astucias y legalidad logró extirpar la lucha entre corrientes políticas encontradas por el control del PRD.
Miguel Vargas se cuida de que no se reviva el pasado de culpas y complicidades, de grietas y conflictos.
El PRD tiene el reto de superar uno de sus peores momentos de su historia y donde quedó totalmente debilitado.
En PRD tiene el desafío de llevar de manera independiente a la mayoría de sus candidatos a los puestos de elección popular que se elegirán para 2020, no puede quedar a expensas de lo que posibles aliados quieran cederles.
Desde ahora, de manera certera anuncia el partido blanco su independencia para llevar sus candidatos congresuales, municipales y a la presidencia de la Republica.
El líder del PRD, Miguel Vargas, no está pensando en alianza, ni llevar candidato de otro partido en su boleta electoral.
A dos años de la experiencia del “Gobierno Compartido” con el PLD-Danilo Medina, la tarea fundamental es organizarse en torno a las mesas y a los recintos electorales que pasarán a llamarse ” zona de recinto “. En eso está el PRD en organizarse en los municipios de todo el país.
Organizarse, crecer, mostrar músculo, debatir ideas y abrir las puertas a gente nueva o personas dispuestas a volver de otros partidos, tal y como lo expresa su Secretario General Tony Pena Guaba.
Porque si no lo hace así, no podrá servir para ir solo, y si debilitado va a apoyando una coalición de partidos la desventaja será abrumadora.
Por ello es correcto hacer lo indecible para organizarse e ir solo y llevar candidatos propios.
Seria un suicidio político, una sinrazón política que desde ahora sin organizarse los perredeistas anden proclamando apoyar un determinado candidato.
Y no es que no exista la posibilidad de alianza o de apoyar a uno que otro candidato de los frentes electorales que habrán de presentarse en el 2020, más cuando se sabe que ningún partido solo gana elecciones en Republica Dominicana.
Siempre existirá la conveniencia o no en pactar con otra fuerza política.
Pero, como dice Pena Guaba “debe ser un deber primero hacer el trabajo y el esfuerzo en transitar solos como partido”.
Ahora todo buen perredeista debe pensar primero en el PRD, en el país, en hacerlo cada día más fuertes, en abrazar las directrices de la Secretaria Nacional de Organización, que bien dirige ese titan, Fiquito Vázquez, trabajar fuertemente en hacer la adecuación electoral.
Con claridad, con juicio político se ha expresado el Secretario Nacional del PRD, Tony Pena:”El PRD después de organizarse tendrá que tomar una decisión. Eso sería más o menos a principio del año 2019 Y su decisión debe ser en base a la fuerza que tengamos. Porque de ella dependerá el futuro del Partido Revolucionario Dominicano.”
Se trata de una ecuación sencilla en la cual el que ta’ más organizado, el que tenga más gente tiene más votos y más posiciones, así logrará acomodar más cuadros, y en esa ecuación el PRD no puede salir perdiendo.

Use Facebook to Comment on this Post

Advertisement

OPINIONES

El caso Miguel. Por Luis Encarnación Pimentel

Luis Encarnación Pimentel

Muchos críticos -no solo Guido- se han quedado cortos en su valoración con respecto a la capacidad y habilidades del ingeniero Miguel Vargas Maldonado, cabeza del PRD y Canciller de la República. Del partido blanco que lideraron Bosch y Peña Gómez sacó a los que querían sacarlo a él, ha sido candidato, ha liderado las negociaciones coyunturales que ha entendido de lugar -con Leonel en el 2010 y con Danilo en el 2016-, y sigue rienda en manos, sorteando con éxito hasta ahora las distintas situaciones que se le han ido presentando en el camino. En el PLD, Medina es su último aliado, pero Vargas dice que el tema del gobernante no está en debate en su partido en este momento. Pone en claro que en el 2010 firmó un acuerdo con Fernández que lo habilitó junto a Hipólito Mejía para poder volver a la Presidencia, y que gracias a esa reforma, ambos hoy aspiran a la candidatura de sus respectivos partidos. En la gestión como Canciller -y ayudado por sus amplias relaciones internacionales a través de la Internacional Socialista- , el ingeniero Vargas perfila un antes y un después, a partir de la apertura de relaciones con China, de ganar un voto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidades y de la apertura del país con el mundo. En lo partidario, el hombre no está por quedarse con los brazos cruzados, sino por seguir dando la pelea. El domingo, en el marco de una jornada de crecimiento y fortalecimiento del PRD, Miguel encabezó el acto de llegada de un buen grupo de dirigentes y activistas que se dijo provenía del PRM, del PRSC, de Alianza País y del PUN. Está el caso de la exdiputada del PRM Esther Minyeti, de San José de Ocoa, que decidió volver al redil blanco. Allí, con la presencia de la plana mayor de la organización, Vargas dijo que el PRD trabaja para convertirse en una oferta electoral madura e innovadora, con candidaturas propias. El hombre ha estado insistiendo en esto último. Y me hace recordar cuando el apreciado amigo Hatuey quería que en vez de doña Margarita, que el Vice de Danilo en su primer período fuera Miguel, y le mandó el mensaje conmigo, pero a dicha sugerencia Medina respondió: “Mira, Miguel lo que quiere es ser Presidente, no Vice… pero con él no hay problema ….ya nosotros hablamos”. O sea, el “tanteo” Danilo-Miguel venía de viejo.

Use Facebook to Comment on this Post

Continue Reading

Andy Dahuajre

Julio Cury: Teoría de ponderación

Cuando dos principios constitucionales coliden, uno tiene que ceder ante el otro, lo cual no significa que el desplazado sea declarado nulo o inválido, sino inaplicable a un caso específico. La doctrina y jurisprudencia constitucionales han reconocido tres teorías para solucionar esos conflictos o antinomias, siendo la más socorrida la del balanceo o ponderación.

En su Sentencia TC 0011/12, el Tribunal Constitucional sentó su primer precedente al respecto, para lo cual hizo suyo el criterio de la Corte Constitucional de Colombia (Sentencia No. T-210/94, del 27 de abril de 1994). Veamos: “En consecuencia, es indispensable que el fallador, en la ponderación de los derechos en juego, aprecie y evalúe las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se ejercen los derechos, de manera que a la luz de la situación de hecho concreta, pueda establecer si el ejercicio de uno de ellos resulta desproporcionado, lo que sucedería en caso de vulnerar el núcleo esencial de un derecho fundamental específico”.

Y más adelante se lee: “En otra importante decisión respecto al tema que nos ocupa, la misma Corte Constitucional de Colombia (Sentencia T-417/96, del 9 de septiembre de 1996) estableció que… el juez ha de evaluar la real existencia de la colisión, buscando, en principio, hacer compatibles todos los derechos en juego. Si la compatibilidad no puede alcanzarse por razón de las características del conflicto, debe prevalecer el derecho más próximo a la dignidad del ser humano… procurando, desde luego, que el derecho no preponderante resulte afectado únicamente en la medida necesaria para no sacrificar el prevaleciente”.

Posteriormente, en su Sentencia TC 0042/12, el TC sostuvo que la necesidad de ponderar derechos fundamentales en conflicto “implica la operación de balancear esos derechos en concurrencia, o sea, establecer un orden de importancia entre ellos, haciendo prevalecer a uno sobre el otro, con base en una estimación específica para el caso concreto. Así, en el presente caso se determinará cuál de esos derechos (el de acceso a la información o el derecho a la intimidad) debe ceder…”.

Algunos dirigentes políticos, incluido uno que otro con el título de licenciado en Derecho debajo de las axilas, han opinado que la sentencia en virtud de la cual el TC declaró inadmisible una acción directa contra el vigésimo transitorio, “cerró el caso definitiva e irrevocablemente”. Es obvio que desconocen que el máximo órgano de justicia constitucional cuenta con técnicas jurídicas como el distinguishing, reversing y overruling, y que el párrafo I del art. 31 de la Ley No. 137-11 le permite apartarse de sus precedentes, siendo suficiente “expresar en los fundamentos de hecho y de derecho de la decisión las razones por las cuales ha variado su criterio”.

Peor todavía, ignoran que la ponderación es la más efectiva herramienta de solución de pugnas entre principios constitucionales. Y hasta donde se sabe, el TC aún no ha decidido, por vía de apoderamiento mediante recurso de revisión constitucional, si la restricción al derecho a ser elegible que el vigésimo transitorio le impone al Presidente, prevalece sobre otros derechos fundamentales de que él es igualmente titular. No hay necesidad de impacientarse, pues como enseña el Eclesiastés, “Todo tiene su momento oportuno… hay tiempo para callar y tiempo para hablar, tiempo para llorar y tiempo para reír”.

Use Facebook to Comment on this Post

Continue Reading

Facebook

Twitter #Dominicanos

Advertisement

Trending