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Martinez Moya

Constitucionalidad de las primarias abiertas . Por Julio Cury

La “formación y manifestación de la voluntad ciudadana” es la función más significativa de los partidos, ya que en cierta forma opera como simbiosis de las otras dos. En su magnífica obra “Sobre el Régimen Jurídico-Constitucional de los Partidos Políticos”, Javier Jiménez Campo, Secretario General del Tribunal Constitucional de España, expresa que “la voluntad popular que los partidos concurren a manifestar y a formar, coincide con la que manifiesta el cuerpo electoral ante las urnas”.

Como se advierte, se pone nueva vez de relieve que esa voluntad expresada dentro de los partidos deviene luego en voluntad estatal a través de los procesos electorales, en los que los partidos son protagonistas mediante las candidaturas propuestas. ¿Cómo desconectar entonces a los ciudadanos del poder político en la primera etapa?

La modalidad de selección de candidatos, si bien proceso interno de cada partido, no puede quedar fuera del proceso de creación de representación democrática, realidad inequívoca por el que carece de tino constitucional negarle al legislador su potestad interventora en los partidos con la invocación de la libertad de asociación que, de cualquier manera, se ejerce siempre de conformidad con la ley, tal como consagra el art. 47 de la Constitución.

La manifestación de la voluntad ciudadana constituye una función claramente institucional, y como ella no se articula sino a través de las elecciones, la obligación puesta a cargo de los partidos políticos de “Contribuir, en igualdad de condiciones, a la formación y manifestación de la voluntad ciudadana…”, engloba implícitamente tanto el derecho de militantes como el de simpatizantes.

Otra interrogante salta a la vista y es esta: ¿se corresponde con la función de “servir al interés nacional y bienestar colectivo”, consagrada en el art. 216.3, restringirle el derecho de participación política al muy elevado porcentaje de la ciudadanía que no milita en ningún partido? Y respondo con una rotunda negativa.

Concurrir a la formación y manifestación de la voluntad ciudadana parte del hecho de que, como enseña Torres del Moral en “Los Derechos Fundamentales y su Protección Jurisdiccional”, los partidos son “vehículos de esa voluntad y agentes de socialización política… A mi juicio, también es la cocina donde se preparan los platos más importantes de la política nacional, sobre todo si se trata del partido mayoritario que, por tanto, forma Gobierno”.

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Martinez Moya

La evolución y crecimiento del PRD, tiene más del 10 % actualmente

El PRD tiene más del 10 % actualmente, contrario a lo dicho por Gallup hasta Asisa que no pro PRD otorga un 7%.

Por Fernando Peña

Miguel Vargas Maldonado como nuevo líder del PRD y sus dirigentes deben sentirse satisfecho, porque a pesar de la campaña en contra suya de difamación y denuesto, a pesar de la guerra sin cuartel que le desataron una parte significativa de los que se fueron de la organización, hoy es notorio, se muestra que han desempeñado una función esencial en la construcción de la organización y en su permanencia y crecimiento.

El PRD es el único partido con más de 70 años de existencia democrática que a superado todas las crisis, algo sinigual en ningún otro partido político dominicano y de Latinoamérica.

Del PRD han surgido casi todos los partidos dominicanos en las últimas décadas, de los perredistas se han desarrollado los liderazgos nacionales.

Es un PRD lleno de gloria y orgullo nacional…

El PRD es la expresión más genuina de la sociedad dominicana y sus clases y sectores de clases, ahí están y han surgido los líderes carismáticos a veces con característica de ser dominantes; otras moderados; otras, integradores. Junto a ello, otras correspondiente a líderes administrativos, fuertes, intermedios o débiles. Ese es y ha sido el PRD de siempre.

Hoy la encuesta Gallup revela con excepción del PRD, una caída significativa en la simpatía de los partidos.

Oigan bien con excepción del PRD.

O sea, al compararar los resultados publicados en el día de hoy por la firma encuestadora Gallup en relación con la simpatía de los cuatro principales partidos con la votación obtenida a nivel presidencial en las elecciones del 2016 notamos con excepción del PRD, una caída significativa.

Esta encuesta oculta los verdaderos resultados del PRD, esa organización esta mas allá de ese crecimiento.

El PRD tiene más del 10 % actualmente, contrario a lo dicho por Gallup hasta Asisa que no pro PRD otorga un 7%.

Veamos lo que dice la Gallup, que revela con excepción del PRD, una caída significativa en la simpatía de los partidos:

PRD

Obtuvo en las elecciones del 2016 el 5.86 % y la Gallup-Hoy le otorga el 4.4 % de la simpatía en el electorado, lo que representa una diferencia o disminución de un 1.4%.

Este bajo porcentaje del 1.4 está dentro del margen de error de la encuesta por lo que técnicamente significa que el PRD tiene la misma simpatía que en las elecciones de 2016. Es decir, no hay disminución de importancia estadística, según la Gallup.

PRM disminuyo un 12,1 por ciento

Obtuvo en las elecciones de 2016 el 26.8 % y la Gallup-Hoy le otorga un 14 % de la simpatía en el electorado, lo que representa una diferencia o disminución de un 12.1%

PLD disminuyo de un 11.6 %.

Obtuvo en las elecciones de 2016 el 50.2% y la Gallup-Hoy le otorga un 38% de la simpatía en el electorado, lo que representa una diferencia o disminución de un 11.6 %.

PRSC disminución de un 3.5 %.

Obtuvo en las elecciones de 2016 el 5.6 % y la Gallup-Hoy le otorga un 2.1% de la simpatía en el electorado, lo que representa una diferencia o disminución de un 3.5 %.

Esto demuestra que el PRD, a dos años de las elecciones generales del 2020, si acrecienta la ruta que ha diseñado será el partido de crecimiento y determinación, el que decidirá el rumbo del proceso electoral dominicano.

El objeto de nuestro análisis, el propósito es con esto datos frio mostrar la certeza del camino tomado por Miguel Vargas y el PRD, después de la división sufrida, que hay una evolución del crecimiento y liderazgo en el Partido de la Revolución Dominicano (PRD).

Hay una tendencia a crecimiento del PRD, ha estabilidad interna a su positiva relación de alianza con Danilo Medfina-PLD.

La estrategia política y electoral de Miguel Vargas, líder del PRD, están dando resultados, poniendo al PRD en una etapa de recomposición y alianzas externas e incluso interna.

El proceso interno para la renovación de líderes, la llegada de nuevos dirigentes y, de manera informal las alianzas internas ha sido el éxito del PRD.

Los cambios y ajustes internos, el desarrollo y relevo del liderazgo en el PRD ha sido acertado por parte del nuevo líder del partido blanco, Miguel Vargas.

El ciclo político del PRD con Miguel Vargas es de crecimiento, cohesión y cambio en el PRD.

El PRD decidirá el rumbo del proceso electoral del 2020, claro, si continua su agenda de crecimiento, de organización y adecuación electoral.

El autor es periodista

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Martinez Moya

Una sentencia curiosa del TSA. Por Julio Cury

El art. 29 de la Ley No. 675-44, sobre Urbanización, Ornato Público y Construcciones, del 31 de diciembre de 1944, prevé tres circunstancias excepcionales que pueden motivar a los alcaldes a declarar en sus respectivas jurisdicciones “cuando un edificio terminado constituye peligro público, un estorbo público o es lesivo al ornato”. Peligro público, de conformidad con dicha disposición, es “Todo edificio, obra o construcción que presente una amenaza para la seguridad de sus moradores, vecinos, de los transeúntes o cualesquiera otras personas y que por esto mismo requiera su destrucción total o parcial”.

No se precisa ser erudito para deducir que la peligrosidad a que se refiere el legislador es la estructural, de modo que asegure la integridad física de los munícipes ante un determinado evento fortuito o de fuerza mayor. En efecto, la facultad de los alcaldes municipales y de distritos municipales se circunscribe a evaluar la infraestructura de las edificaciones, tanto en planta como en elevación, ya que buena parte de la población, especialmente la de escasos recursos, realiza edificaciones en zonas vulnerables y sin asesoramiento profesional, lo cual incrementa la posibilidad de su colapso.

En esos casos es que el alcalde puede intervenir al amparo de la Ley No. 675-44, no así cuando la peligrosidad resida en la ocupación de intrusos ni cuando atente contra el derecho a la salud, circunstancias que escapan del ámbito competencial de los gobiernos locales. ¿A qué viene todo esto? Pues a que por Sentencia No. 030-2018-AC-00030, del 13 de agosto pasado, la Primera Sala del TSA acogió una acción de amparo de cumplimiento, ordenándole al ADN, no así a su Alcalde que es la autoridad pública a quien expresamente la Ley No. 675-44 le reconoce tal potestad, “agotar el procedimiento previsto por la Ley No. 675-44…”.

El tribunal consideró que existían “posibilidades sumamente altas de que corran o estén en peligro los derechos a la salud e integridad personal” de los accionantes, para lo cual no se sustentó en un informe pericial que acreditara el peligro estructural del inmueble cuya destrucción se pretendía, sino en la opinión de un alguacil que penetró en el sin permiso consentido de su propietario para levantar un acto de comprobación.

¿Qué dijo haber visto? Pues “desechos (sic) de bebidas alcohólicas, materias fecales y olores a orines, colillas de cigarrillos, cartones en el piso, chasis de un vehículo… en la cual consta además un abandono del inmueble que ha sido objeto de refugio para desaprensivos”. ¡Válgame Dios! Nada de eso, ni siquiera visto con lupa de aumento, constituye peligro público en el lenguaje de la Ley No. 675-44. A propósito, ¿alguien sabe que son “desechos de bebidas alcohólicas”?

En cuanto al “… abandono del inmueble que ha sido objeto de refugio para desaprensivos”, es obvio que más que de una subjetividad, se trata de una presunción especulativa, pues el ministerial no dijo haber visto a los supuestos desaprensivos, por lo que estuvo lejos de ser una comprobación con valor probatorio. Y aún los hubiese alcanzado a ver, tampoco justificaba la sentencia comentada, toda vez que no se trata del peligro público al que se refiere la repetida Ley No. 675-44, sin omitir que la prevención del peligro que pudiera degenerar de semejante hecho, no es responsabilidad de ningún ayuntamiento, sino de la Policía Nacional y el Ministerio Público.

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