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Así fue el ataque a Siria ; Rusia no interceptó ningún misil como había amenazado


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado bombardear Siria. Lo hacía esta madrugada y mientras lo comunicaba al mundo el ataque se estaba llevando a cabo. De la mano del presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra británica, Theresa May, Trump ha liderado la ofensiva más contundente contra objetivos del régimen de Bashar al Assad desde que estalló la guerra de Siria, dirigida contra su supuesto programa de armas químicas. En total 105 misiles contra tres objetivos. Desde el Pentágono aseguran que se han alcanzado todos los objetivos. Trump en su tuit lo ha dejado claro: “¡Misión cumplida!”
“Hace unos momentos, he ordenado a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos lanzar varios ataques de precisión contra objetivos relacionados con las capacidades de armas químicas del dictador sirio, Bashar Al Assad”, proclamaba Trump. Horas después en Twitter ha tachado la operación de “misión cumplida”. “Un ataque perfectamente ejecutado, el de anoche. Gracias a Francia y al Reino Unido por su sabiduría y por el poder de sus excelentes ejércitos. No se podía obtener mejor resultado. ¡Misión cumplida!”.

Desde el Pentágono se ha confirmado que los bombardeos del ataque que Trump ha califiado de “precisión” han alcanzado todos los objetivos establecidos y que no tiene constancia, por el momento, de víctimas civiles. Desde Siria sí se ha notificado que al menos tres civiles estarían heridos. “Esta operación fue cuidadosamente orquestada, para evitar bajas civiles. Alcanzamos con éxito cada objetivo”, declaró la portavoz del Departamento de Defensa, Dana White.

Objetivos químicos

White explicó que, a diferencia del ataque ejecutado en abril del año pasado contra Al Asad, cuando EEUU atacó la base aérea siria de Shayrat (Homs) en represalia al bombardeo químico en el pueblo rebelde de Jan Sheijún, en esta ocasión el objetivo del ataque fue “neutralizar las instalaciones de investigación y desarrollo” de este tipo de armas.

“El año pasado atacamos la (capacidad de) ejecución, ahora hemos ido contra la propia fuente. Por eso estamos convencidos de que hemos limitado su capacidad”, dijo White.

105 misiles en tres ofensivas

En dicho ataque se han disparado 105 misiles. Una primera ofensiva tuvo como objetivo un centro de investigación científica ubicado cerca de Damasco y utilizado, según Washington, para la investigación, desarrollo, producción y pruebas de armas químicas y biológicas.

En un segundo ataque de Estados Unidos y sus aliados quedó destruido un depósito de armas químicas ubicado al oeste de Homs en el que el Gobierno de Al Asad almacenaba sus principales reservas de gas sarín, una de las sustancias utilizadas en los presuntos ataques químicos.

Un almacén, una instalación y un búnker

Los ataques alcanzaron al menos tres puntos: el centro de investigación y desarrollo de Barzah, donde se dispararon 77 misiles, y dos objetivos en el centro de Him Shinshar (un almacén de armas químicas y un búnker), que fueron alcanzadas por 29. Todos estos objetivos contenían “gas de cloro y el agente nervioso sarín”, según el portavoz general Kenneth F. McKenzie.

Desde Rusia aseguran que los misiles también fueron dirigidos a tres aeropuertos de las Fuerzas Aéreas sirias, entre ellos la base aérea Al Shayrat, atacada el año pasado por Washington.

En total se emplearon más de cien misilesque fueron lanzados tanto por diversos buques de la coalición desplegados en el mar Mediterráneo como desde bases militares próximas a Sirias.

Según el Departamento de Defensa de Estados Unidos, Francia ha aportado a la operación cuatro aviones de combate y cuatro buques de guerra, Reino Unido ha participado con ocho aviones de combate, y Estados Unidos ha llevado el grueso de la operación con un destructor, un submarino y cinco aviones de combate.

Rusia no interceptó ningún misil

Aunque Rusia informó en un primer momento de que la mayor parte de los proyectiles fueron destruidos por las defensas sirias, el Pentágono ha asegurado que “la respuesta aérea siria fue, en su mayor parte, ineficaz”, en palabras del portavoz.

El Ministerio de Defensa ruso confirmaba horas antes que no empleó sus sistemas de defensa antiaérea desplegados en Siria para repeler el ataque de Estados Unidos y sus aliados. “Nuestros sistemas antiaéreos no fueron usados. Ningún misil (aliado) entró en la zona” defendida por Rusia, dijo en una rueda de prensa el jefe de operaciones del Estado Mayor ruso, Serguéi Rudskoi.

Sin embargo, las defensas rusas desplegadas en la base aérea Jmeimim y en el puerto de Tartus, en la provincia siria de Latakia, “fueron puestas en alerta de combate”, mientras que “cazas rusos sobrevolaban” la zona, precisó el general.

Rudskoi aseguró que los sistemas antimisiles sirios, la mayoría de los cuales son de producción soviética, derribaron 71 cohetes lanzados por EEUU y el Reino Unido. En el último año y medio “Rusia ha restablecido los sistemas de defensa antiaérea de Siria y sigue trabajando en su perfeccionamiento”, agregó.

“Hace unos años, teniendo en cuenta una insistente petición de nuestros socios occidentales, renunciamos a suministrar a Siria los (sistemas) S-300. Tras lo sucedido, creemos oportuno volver a estudiar este asunto”, afirmó el general.

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