El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva dijo estar tranquilo en la celda en que fue recluido hace nueve días para cumplir 12 años de prisión por corrupción pero indignado por la injusticia que dice sufrir, en un mensaje enviado a los seguidores que piden su libertad en Curitiba.

“Continúo confiando en la Justicia y por eso estoy tranquilo, pero indignado como todo inocente se indigna cuando sufre una injusticia”, afirmó el exgobernante en un breve mensaje que envió este lunes a través de sus abogados, informó hoy el Partido de los Trabajadores (PT) en un comunicado.