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Andy Dahuajre

Julio Cury: Teoría de ponderación

Cuando dos principios constitucionales coliden, uno tiene que ceder ante el otro, lo cual no significa que el desplazado sea declarado nulo o inválido, sino inaplicable a un caso específico. La doctrina y jurisprudencia constitucionales han reconocido tres teorías para solucionar esos conflictos o antinomias, siendo la más socorrida la del balanceo o ponderación.

En su Sentencia TC 0011/12, el Tribunal Constitucional sentó su primer precedente al respecto, para lo cual hizo suyo el criterio de la Corte Constitucional de Colombia (Sentencia No. T-210/94, del 27 de abril de 1994). Veamos: “En consecuencia, es indispensable que el fallador, en la ponderación de los derechos en juego, aprecie y evalúe las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se ejercen los derechos, de manera que a la luz de la situación de hecho concreta, pueda establecer si el ejercicio de uno de ellos resulta desproporcionado, lo que sucedería en caso de vulnerar el núcleo esencial de un derecho fundamental específico”.

Y más adelante se lee: “En otra importante decisión respecto al tema que nos ocupa, la misma Corte Constitucional de Colombia (Sentencia T-417/96, del 9 de septiembre de 1996) estableció que… el juez ha de evaluar la real existencia de la colisión, buscando, en principio, hacer compatibles todos los derechos en juego. Si la compatibilidad no puede alcanzarse por razón de las características del conflicto, debe prevalecer el derecho más próximo a la dignidad del ser humano… procurando, desde luego, que el derecho no preponderante resulte afectado únicamente en la medida necesaria para no sacrificar el prevaleciente”.

Posteriormente, en su Sentencia TC 0042/12, el TC sostuvo que la necesidad de ponderar derechos fundamentales en conflicto “implica la operación de balancear esos derechos en concurrencia, o sea, establecer un orden de importancia entre ellos, haciendo prevalecer a uno sobre el otro, con base en una estimación específica para el caso concreto. Así, en el presente caso se determinará cuál de esos derechos (el de acceso a la información o el derecho a la intimidad) debe ceder…”.

Algunos dirigentes políticos, incluido uno que otro con el título de licenciado en Derecho debajo de las axilas, han opinado que la sentencia en virtud de la cual el TC declaró inadmisible una acción directa contra el vigésimo transitorio, “cerró el caso definitiva e irrevocablemente”. Es obvio que desconocen que el máximo órgano de justicia constitucional cuenta con técnicas jurídicas como el distinguishing, reversing y overruling, y que el párrafo I del art. 31 de la Ley No. 137-11 le permite apartarse de sus precedentes, siendo suficiente “expresar en los fundamentos de hecho y de derecho de la decisión las razones por las cuales ha variado su criterio”.

Peor todavía, ignoran que la ponderación es la más efectiva herramienta de solución de pugnas entre principios constitucionales. Y hasta donde se sabe, el TC aún no ha decidido, por vía de apoderamiento mediante recurso de revisión constitucional, si la restricción al derecho a ser elegible que el vigésimo transitorio le impone al Presidente, prevalece sobre otros derechos fundamentales de que él es igualmente titular. No hay necesidad de impacientarse, pues como enseña el Eclesiastés, “Todo tiene su momento oportuno… hay tiempo para callar y tiempo para hablar, tiempo para llorar y tiempo para reír”.

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Andy Dahuajre

La propuesta de otorgar a Trujillo el Nobel de la Paz

Por: Homero Luciano

El día cuatro de Diciembre del año de 1935, el Dr. M. García Mella, a la sazón Secretario de Estado de Relaciones Exteriores del gobierno dominicano, remitió una comunicación al presidente del Comité Nobel del Parlamento Noruego en Oslo, en la que sometía a la consideración de ese honorable organismo, las nominaciones al Premio Nobel de la Paz, del “Generalísimo” Dr. Rafael Leónidas Trujillo Molina y de su homologo Haitiano Dr. Stenio Vincent, premio a otorgarse en el mes de Diciembre del año de 1936.

Tal distinción, para ambos gobernantes, según el Canciller Gracia Mella, estaría sustentada en la firma el día 27 de Febrero del 1935 del acuerdo “TRULILLO- VINCENT”, con el cual se alcanzaba la paz definitiva entre Dominicanos y Haitianos, y quedaban zanjadas las dificultades que habían impedido la ejecución del trazado de la línea fronteriza de las dos naciones, contenida en el tratado anterior, del 21 de Enero del 1929.

Ambos pueblos, “lograban, (según los gobernantes signatarios del Tratado) enrumbarse por un clima de paz, dejando a un lado la vieja y enojosa cuestión de fronteras, con absoluto respeto a las estipulaciones del citado instrumento internacional, vinculante a las dos naciones”.

Sin ninguna duda, semejante despropósito, era el culto a la personalidad que siempre marcó a Trujillo, y que siempre alimentaban sus mas cercanos adláteres.

Este comportamiento del “Jefe”, se inscribe dentro de lo que en Psiquiatría se conoce como trastorno de la personalidad, y que según el Dr. José Miguel Gómez Montero, en su obra “Trujillo visto por un psiquiatra”-(pag.131), nos dice que: El “yo” de Rafael Trujillo, era un yo híperinflado, que le producía una percepción exagerada de su importancia, de esa necesidad de aprobación y reconocimiento.”

Por fortuna, el Nobel de la Paz del 1936, se le otorgó al Diplomático y Jurista Argentino Carlos Saavedra, propulsor el 12 de Junio de 1935 del Pacto antibélico Saavedra Lamas, rubricado por más de 20 naciones, dando término a la guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia.

El 8 de octubre de 1937 (dos años después de la firma del tratado “TRULILLO- VINCENT”), Trujillo ordenó la masacre de la población de origen haitiano que residía en la frontera del territorio dominicano, hecho que sacudió estrepitosamente la base de su régimen, y que aún permanece, como una mancha indeleble.

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Andy Dahuajre

Lo que sé del PRD. Por Homero Luciano

Yo sé, que con la última fisura del PRD, mucha gente pensó que este partido había cumplido su ciclo vital. Se atrevieron a decretar que la luz del Jacho se extinguía, para dar paso a la eterna penumbra. Se equivocaron, vive el PRD!

Yo sé, cuáles fueron los problemas internos que dieron al traste con la salida de liderazgos importantes, y de otras tantas causas que terminaron desgastando al partido, que en su haber tiene el mérito de consolidar la democracia en la República Dominicana.

Se además, que muchos factores estuvieron presentes para que el PRD se resquebrajara. No lo lograron!

Sabíamos por qué un pacto con el PLD. Logramos dar el paso atrás para lograr su impulso y permanencia. En esa pausa, trillamos un nuevo camino para alcanzar el poder. ¡Esa es la meta!

Estábamos contestes, que el liderazgo que se marchó, se había apropiado del partido hasta llevarlo a la peor de sus crisis. El tiempo nos dio la razón!

Yo sé lo que dijo Neruda de aquellos que usurparon: ”Pero a los bárbaros se les caían de la tierra de las barbas, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo”…

¡Nos dejaron el himno, el jacho y la blanca bandera!. Y la memoria histórica de Pena Gómez.

Aún sabemos que los desertores, permanecen en su “moderna casa” en primera fila, a sabiendas que les llegó la hora, sino de retirarse de la política, al menos de hacerse a un lado para el relevo de la generación siguiente. ¡Qué ironía!

Sé que en el PRD, algunos hegemones de antaño, se resistieron al retiro honroso, resistencia que tenía como único objetivo dejar sembrada en el liderazgo emergente, la semilla de la confrontación, que en definitiva son los mismos métodos que están empleando en su “nueva” casa. ¡Cerraaaaadaassssss!

Ciertamente sé, que hoy el PRD, ha logrado recomponerse con inusitado acierto, bajo la dirección del Ing. Miguel Vargas Maldonado.

Yo sé, que el proceso de fortalecimiento con la campaña de puertas abiertas, y el trabajo de reorganización que se lleva a cabo en todos los niveles, proyectan al partido blanco, como la tercera fuerza política de caras a las elecciones del 2020. ¡Esto es lo que se ve en el PRD!.-

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