JACKSON – Al menos ocho legisladores de Mississippi obtuvieron resultados positivos al coronavirus después de trabajar varias semanas en un Capitolio en donde muchos de los presentes tuvieron de pie o sentados a corta distancia unos de otros sin llevar mascarillas.

Entre quienes reconocieron públicamente estar infectados figuran el vicegobernador Delbert Hosemann, quien presidió el senado de 52 miembros, y el presidente de la Cámara de Representantes, Philip Gunn, que encabezó la cámara de 122 integrantes.

El director de salud estatal, el doctor Thomas Dobbs, dijo el martes que también hay otros menos 11 casos sospechosos de contacto entre legisladores y empleados del capitolio. Además, Dobbs dijo que el virus se está propagando en reuniones sociales en el estado. Dobbs dijo, por ejemplo, que la información de varios adolescentes que organiza una fiesta en un banco de arena del río Pearl durante el fin de semana del 4 de julio y sobre personas que van sin mascarillas a restaurantes y otros espacios públicos.

“No puedes juntar a demasiada gente durante la peor pandemia en un siglo sin esperar que suceda algo malo”, declaró Dobbs en conferencia de prensa. “Es un pensamiento totalmente descabellado”.

Los legisladores de Mississippi estuvieron en el Capitolio la mayor parte de junio y el 1 de julio, concluyendo su sesión anual, que fue interrumpida varias semanas debido a la pandemia.

Gunn, de 57 años, informó el domingo que le detectaron la infección en un examen. Hosemann, de 73 años, informó a miembros del Senado que tras dar positivo “acatará las medidas del Departamento Estatal de Salud como una cuarentena voluntaria y trabajará desde casa”, dijo el martes su portavoz, Rupp Smith.

El gobernador republicano Tate Reeves, de 46 años, dijo el lunes que se puso en cuarentena con su esposa y tres hijas en la mansión del gobernador. A Reeves le detectaron el coronavirus después de tener contacto con un legislador que dio positivo la semana pasada.