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Crecen los reclamos sociales y políticos en medio del alto costo de la vida; esperan que el descontento no llegue a las calles
Por Manuel Santos Mercedes
Santo Domingo.– En medio de las constantes quejas por el aumento en el costo de los alimentos, los combustibles y diversos servicios básicos, crece la expectativa de que las recientes tensiones y reclamos provenientes de distintos sectores no terminen traduciéndose en protestas masivas en las calles del país.
Durante las últimas semanas, diferentes gremios y grupos vinculados a sectores estratégicos han elevado su voz para exigir respuestas del Gobierno ante situaciones que consideran pendientes o insostenibles.
Uno de los casos más recientes fue el de las enfermeras, quienes mantenían demandas relacionadas con reivindicaciones laborales y mejoras en condiciones de trabajo. El conflicto logró ser desactivado luego de una reunión con autoridades gubernamentales, evitando posibles jornadas de protesta en hospitales públicos.
Sin embargo, otros focos de tensión continúan abiertos. Entre ellos figura el paro convocado por jueces en reclamo de mejores condiciones y atención a demandas institucionales, situación que ha generado preocupación en sectores vinculados al sistema judicial.
A esto se suman manifestaciones de inconformidad dentro del propio oficialismo. Dirigentes y miembros de las bases del Partido Revolucionario Moderno han expresado malestar por lo que consideran falta de atención de la alta dirigencia partidaria hacia quienes trabajaron políticamente en favor de la organización.
Las críticas aumentaron luego de que la cúpula del partido oficialista anunciara la extinción del mandato de sus autoridades internas, decisión que ha generado comentarios y cuestionamientos en sectores internos del partido.
Diversos analistas consideran que el presidente Luis Abinader estaría cargando un peso político cada vez mayor, debido a que varios funcionarios y dirigentes lucen desgastados tras permanecer durante los últimos seis años en posiciones clave del Estado y del partido oficialista.
En ese contexto, también han surgido cuestionamientos hacia figuras de alto perfil como Alfredo Pacheco, debido a que sectores políticos entienden que debería impulsarse un relevo en la presidencia de la Cámara de Diputados, organismo que ha encabezado durante los últimos años.
Las críticas apuntan a que, en vez de promover un traspaso de mando hacia otros legisladores del oficialismo, se mantiene una continuidad que algunos consideran negativa para la renovación política.
Según opiniones de expertos y dirigentes consultados en distintos escenarios políticos, este tipo de actuaciones podría aumentar el descontento dentro de las bases del partido de gobierno, donde muchos militantes aseguran sentirse ignorados y sin oportunidades de participación.
El escenario ocurre en momentos en que diversas encuestas reflejan una reducción en los niveles de simpatía hacia el oficialismo, con estimaciones que rondan una baja cercana al 20 % en comparación con períodos anteriores, según análisis políticos y opiniones divulgadas recientemente.
Mientras tanto, ciudadanos continúan expresando preocupación por el incremento sostenido en los precios de productos de primera necesidad, combustibles, energía eléctrica y otros servicios, en un contexto económico que impacta directamente el presupuesto familiar.
Aunque hasta el momento las manifestaciones han permanecido aisladas y manejadas mediante diálogos o negociaciones, existe expectativa en distintos sectores de que las autoridades logren canalizar las demandas antes de que el descontento social pueda escalar a mayores niveles de presión pública.
