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Padre de Jean Andrés Pumarol asegura que “Es la primera vez que se pone de esa manera”

El padre del joven Jean Andrés Pumarol Fernández declaró ante las autoridades que desconocía síntomas previos de agresividad extrema en su hijo, reiterando que “es la primera vez que se pone de esa manera”, según consta en el expediente del Ministerio Público.
El tribunal de atención permanente del Distrito Nacional analiza el caso, en el cual el Ministerio Público solicita prisión preventiva contra el acusado, por cargos que incluyen homicidio y violencia voluntaria. Jean Andrés, de 30 años, enfrentará además acusaciones por tentativa de homicidio contra cinco personas, incluida Griselda Ozuna —su exempleada doméstica— y su propio padre, Guillermo Pumarol, quien también resultó herido durante el ataque.
Se alega que el joven sufre de esquizofrenia paranoide desde hace una década y se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico constante, incluyendo medicación con antipsicóticos como clozapina, quetiapina e Invega.
El episodio tuvo lugar el miércoles 23 de julio en el edificio Naco Dorado IV, ubicado en la calle Fantino Falco del sector Naco, Distrito Nacional. En el curso del ataque, Pumarol presuntamente transitó entre varios pisos del edificio, portando dos cuchillos y agrediendo indiscriminadamente a residentes del lugar. La víctima mortal fue identificada como Ivonne Handal Abugabil, de 70 años.
María Teresa Fabián, una de las personas heridas y testigo clave, declaró al Ministerio Público que, al intentar escapar del ataque, presenció también el fallecimiento de la mascota de la víctima fatal, ocasionado supuestamente por el agresor.
Durante su testimonio, Guillermo Pumarol relató los momentos previos al ataque: narró haber intervenido cuando escuchó gritos desesperados en su residencia. Intentó contener al joven, recuperó un arma blanca y logró salir del apartamento, aunque su hijo logró derribar la puerta. “Tuve que darle una patada… logré salir corriendo” hacia el lobby, desde donde alertó a los vecinos y pidió ayuda.
El Ministerio Público solicitó prisión preventiva como medida de coerción, mientras que representantes de la defensa del acusado han abogado porque este sea recluido en un centro de salud mental, dado su antecendente psiquiátrico. La audiencia para conocer dicha medida fue pospuesta en dos ocasiones, la última para el lunes próximo, según el Juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional.
Este caso ha resaltado el debate sobre el tratamiento legal de personas con trastornos mentales en situaciones de violencia, mientras las autoridades centrales continúan recopilando pruebas e informes forenses para esclarecer el suceso y determinar responsabilidades.
