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Conep llama a cuidar la confianza en RD para atraer inversión

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Marranzini advierte que cambios bruscos en las reglas de juego pueden alterar decisiones sobre nuevos proyectos

La confianza, el diálogo y la estabilidad en las reglas de juego son elementos que el empresariado dominicano considera fundamentales para que República Dominicana pueda mantener el crecimiento económico, atraer inversión y continuar fortaleciendo sectores productivos como turismo, zonas francas, industria y exportaciones.

Así lo planteó ayer el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Celso Juan Marranzini, quien sostuvo que la confianza ha sido uno de los factores que ha permitido al país avanzar en medio de los cambios que ha experimentado la economía mundial en los últimos años.

En la Entrevista Especial de elCaribe y CDN, Marranzini acudió acompañado del vicepresidente ejecutivo del Conep, César Dargam, y de Julio Virgilio Brache, primer vicepresidente de la organización y presidente de la Asociación de Industrias de República Dominicana (AIRD). En el encuentro se abordaron temas como la coyuntura económica nacional e internacional, la deuda pública, las nuevas medidas arancelarias de Estados Unidos, el diálogo público-privado, las reformas institucionales y los desafíos del sistema educativo para responder a las nuevas demandas productivas.

Sobre el tema de la confianza, Marranzini explicó que es determinante para una economía como la dominicana, que depende de la inversión extranjera, del turismo y de la inversión privada, sectores que requieren un ambiente estable para continuar creciendo.

“No deben haber cambios bruscos en las reglas de juego y eso es parte de la confianza, porque normalmente eso debilita la confianza”, advirtió.

Explicó que más del 90% de la inversión total que se realiza en el país corresponde al sector privado y que más del 85% del Producto Interno Bruto es generado por ese sector. Señaló que incluso el acceso al financiamiento internacional requiere transmitir seguridad, debido a que el país necesita acudir cada año a los mercados para financiar la parte del presupuesto que corresponde al déficit.

“Dicen que no hay nada más cobarde que el dinero, que cuando no le brindan confianza desaparece y se va para otro lado”, apuntó.

Por esa razón, insistió en que deben evitarse cambios repentinos en las reglas de juego, porque pueden afectar la percepción de los inversionistas. En ese mismo sentido, Brache explicó que las empresas dominicanas pueden adaptarse con mayor facilidad a ciertos cambios, pero que para las compañías multinacionales resulta más complejo justificar modificaciones repentinas ante sus accionistas y consejos directivos.

“Cuando tú tienes que ir a una empresa en el extranjero y explicarles cambios no previstos en las reglas de juego, eso no es fácil”, afirmó.

Al referirse a la relación entre el sector privado y las autoridades, Marranzini defendió la importancia del diálogo como mecanismo para alcanzar acuerdos.

Indicó que, aunque han ocurrido situaciones que han generado inquietudes, la búsqueda de consenso continúa siendo la vía adecuada. “Definitivamente siempre entendemos que la vía para llegar a los mejores acuerdos y sobre todo que convengan al país es a través del diálogo, de buscar los consensos, de escuchar a los sectores”, expresó.

Sobre proyectos aprobados con carácter de urgencia, sostuvo que la rapidez puede limitar la posibilidad de analizar profundamente las iniciativas.

Celso Juan Marranzini y César Dargam, presidente y vicepresidente ejecutivo del Conep.

“La prisa siempre es enemiga del diálogo y de los consensos. Buscar los consensos, escuchar a los sectores y en ese sentido buscar las mejores soluciones, ha sido la norma. Evidentemente no todo siempre es color de rosa y ha habido algunas situaciones que han alterado en alguna medida esa confianza”, indicó.

“Ha habido algunos proyectos de ley que han sido declarados de urgencia. Eso normalmente no genera confianza, sobre todo porque la prisa siempre es enemiga del diálogo y de los consensos. Eso impide que se analicen los temas con profundidad, tal vez que se escuche lo que no se ha escuchado hasta el momento y se logre convencer para llegar a los mejores consensos. Pero definitivamente el diálogo sigue y nosotros siempre vamos a trabajar en prueba de mantener la vía de comunicación abierta y de trabajar de la mano con el gobierno, con el Congreso y con las autoridades”, dijo Marranzini.

En ese contexto, Brache se refirió a la reforma de la Ley de Residuos Sólidos y explicó que el sector empresarial había solicitado mayor espacio de discusión, principalmente para conocer los estudios que sustentaban las contribuciones establecidas para las empresas.

Indicó que, aunque posteriormente se han abierto espacios para corregir algunos aspectos administrativos, el diálogo público-privado sigue siendo una fortaleza del país. Marranzini explicó que el momento actual responde a una combinación de factores externos e internos que han mantenido una alta actividad en materia económica y de reformas.

Indicó que el mundo atraviesa un período de volatilidad que comenzó con la pandemia, cuando las medidas aplicadas para reactivar las economías provocaron presiones inflacionarias.

El dirigente empresarial señaló que luego de ese período inflacionario llegaron las medidas adoptadas por los bancos centrales para contener el aumento de precios, lo que generó una desaceleración económica. Posteriormente, según dijo, se sumaron los efectos de la guerra en Ucrania, el shock petrolero provocado por las tensiones internacionales (como el conflicto entre Irán, EE.UU. e Israel) y los cambios en la política comercial de Estados Unidos.

Desde su punto de vista, todos estos factores han tenido incidencia tanto en los mercados internacionales como en República Dominicana, donde el sector público y privado ha trabajado en una agenda de reformas mientras enfrentan los impactos externos. Marranzini explicó que, además de la agenda que surge de la décima convención empresarial, el sector privado ha mantenido una participación activa junto a las autoridades en procesos de transformación estructural y en acciones dirigidas a enfrentar los efectos de los cambios internacionales

Crecimiento en medio de los desafíos

Julio Virgilio Brache señaló que uno de los principales retos del país es mantener el crecimiento económico en medio de un escenario internacional caracterizado por conflictos, inflación y cambios comerciales. Destacó que el sector productivo ha logrado mantener un desempeño positivo, especialmente en áreas como la agroindustria, que ha mostrado capacidad para responder a los desafíos. República Dominicana no ha enfrentado problemas de abastecimiento de alimentos y la producción nacional ha mantenido un comportamiento favorable.

“El gran reto ante todos estos acontecimientos que han ido pasando en el mundo es cómo seguir creciendo, cómo la economía dominicana puede seguir creciendo, cómo hemos podido seguir exportando más productos hacia el exterior a pesar de todos estos aranceles que nos han colocado”, afirmó.

Señaló que recientemente EE.UU. aplicó un nuevo arancel de 12.5%, pero consideró que, pese a ese tipo de dificultades, la industria nacional mantiene una trayectoria positiva. “Precisamente, el mes pasado crecimos 6.4%, en línea con la estrategia de Meta 2036, que propone un crecimiento anual de un 6%”, apuntó.

A su juicio, ese desempeño permite generar empleos, elevar la productividad y colocar al país en una posición favorable frente a otras economías de la región.

En la conversación se abordaron temas diversos, uno de ellos versó sobre el comportamiento de la deuda pública y el impacto que tiene sobre las finanzas del Estado. Marranzini consideró que, en el corto plazo, el nivel de endeudamiento está bajo control debido a que como porcentaje del Producto Interno Bruto se mantiene dentro de un rango que considera aceptable.

Sin embargo, reconoció que representa una carga importante para el presupuesto nacional, principalmente porque las tasas de interés internacionales continúan elevadas. “Obviamente es una carga fuerte para el presupuesto nacional, sobre todo en la medida que las tasas de interés están altas”, sostuvo.

Explicó que las tasas no han bajado luego del ciclo de aumentos aplicado para enfrentar la inflación mundial y señaló que los conflictos internacionales han generado nuevas presiones, incluyendo el impacto sobre los combustibles.

El presidente del Conep destacó la disciplina fiscal de los últimos gobiernos y valoró el papel del Banco Central como uno de los pilares de confianza del país. No obstante, indicó que permanece pendiente una reforma fiscal integral o un pacto fiscal que permita mejorar los ingresos públicos, elevar la calidad del gasto y aumentar la inversión estatal.

Los representantes del Conep respondieron a cada pregunta colocada sobre la mesa.

La política arancelaria de EE.UU, las implicaciones

Uno de los temas centrales de la entrevista fue la aplicación de nuevos aranceles por parte de EE.UU relacionados con señalamientos sobre trabajo forzoso. Marranzini, en respuesta a preguntas sobre ese particular, explicó que la medida es parte de la continuidad de la política arancelaria estadounidense y aclaró que su aplicación no significa que en República Dominicana exista maltrato laboral, ni que se fomenta.

El empresario explicó que el objetivo del país debe ser trabajar para desmontar esa medida mediante las vías diplomáticas correspondientes, debido a que representa una carga adicional para los sectores exportadores y puede influir en la atracción de nuevas inversiones.

El dirigente empresarial señaló que las exportaciones dominicanas han tenido un desempeño favorable, impulsadas por el precio del oro, mientras que las zonas francas han continuado operando, aunque a un ritmo menor.