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Cacerolazos vuelven a sonar en el Gran Santo Domingo

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Santo Domingo.- El sonido de las ollas volvió a escucharse la noche de este lunes en distintos sectores del Gran Santo Domingo. Residentes de Naco, Bella Vista, El Renacimiento, Evaristo Morales, Arroyo Hondo y Herrera participaron en un cacerolazo convocado a través de las redes sociales por la artista urbana Melymel como una protesta pacífica frente a diversas situaciones que mantienen inconforme a una parte de la población.

Desde balcones, aceras y frentes de viviendas, decenas de ciudadanos hicieron sonar calderos y otros utensilios de cocina para expresar su rechazo al aumento del costo de la vida, los altos precios de los combustibles, la carga impositiva y otros problemas sociales que, aseguran, afectan cada vez más el bolsillo de los dominicanos.

La convocatoria también estuvo motivada por hechos recientes que han generado amplio debate público, entre ellos la muerte del joven Darlin en Herrera durante un incidente con un agente policial, caso que ha reavivado las críticas sobre la efectividad de la reforma policial y el uso de la fuerza por parte de miembros de la institución.

A esto se suman las reacciones al denominado Plan Anticrisis impulsado por el Gobierno, que contempla nuevas medidas tributarias, entre ellas el incremento del impuesto a las transferencias electrónicas del 0.15 % al 0.20 %.

También persiste el descontento por el precio de los combustibles que, según ciudadanos consultados, continúa siendo elevado pese a la reducción de entre tres y cinco pesos aplicada el pasado viernes a los principales carburantes.

En medio de ese panorama también surgió la controversia por la intención de la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) de retirar los verifones de más de 780 estaciones de combustibles debido a las altas comisiones bancarias, una decisión que provocó preocupación entre consumidores que temen verse obligados a portar más dinero en efectivo. Aunque el Gobierno inició un proceso de mediación, el conflicto aún no se ha resuelto.

Otro de los temas que ha alimentado el malestar ciudadano es el proyecto de Ley de Libertad de Expresión y Medios Digitales, denominado por algunos sectores como la “ley mordaza”, por considerar que podría limitar la libertad de expresión en plataformas digitales, mientras que el Gobierno sostiene que la iniciativa busca actualizar el marco legal y combatir delitos en entornos digitales.

La protesta encontró eco en las redes sociales, donde cientos de usuarios compartieron videos de los cacerolazos y expresaron su descontento con las medidas económicas y la situación social del país.

El ambiente de inconformidad también se reflejó este lunes en Santiago, donde choferes de varias rutas urbanas aumentaron el precio del pasaje hasta los 40 pesos, generando nuevas quejas entre los usuarios del transporte público.

Mientras estas manifestaciones se desarrollaban, el presidente Luis Abinader encabezó una reunión del Consejo de Ministros en la que fue aprobada la Política Presupuestaria para 2027.

El Gobierno informó que el presupuesto priorizará inversiones en educación, salud, infraestructura, transporte, agua potable, saneamiento, viviendas y seguridad ciudadana, alineadas con la estrategia Meta RD 2036. A

Además, aseguró que mantendrá la inversión equivalente al 4.05 % del PIB en educación y continuará la construcción de hospitales, escuelas, acueductos, sistemas de transporte masivo y proyectos orientados al fortalecimiento de la seguridad ciudadana y la productividad.

Cacerolazos 2020

Aunque los cacerolazos tienen una larga tradición como forma de protesta en varios países de América Latina, en República Dominicana alcanzaron especial protagonismo en febrero de 2020, tras la suspensión de las elecciones municipales.

Durante varios días, miles de ciudadanos hicieron sonar ollas, calderos y sartenes desde sus hogares, plazas comerciales y calles para exigir transparencia electoral y expresar su rechazo a la crisis política del momento.

Aquellas manifestaciones, impulsadas principalmente desde las redes sociales y vinculadas a las protestas de la Plaza de la Bandera, convirtieron el cacerolazo en uno de los símbolos del descontento ciudadano reciente.